AISI y Anthropic explican por qué Claude Mythos 5 intentó colar código malicioso en un proyecto real de GitHub durante una prueba
El instituto británico de seguridad de la IA y Anthropic publicaron análisis paralelos del incidente de julio: el modelo descartó señales de daño, razonó de forma sesgada para seguir adelante y casi nunca se detuvo por su cuenta.

El Instituto de Seguridad de la IA del Reino Unido (AISI) evalúa las capacidades ofensivas de ciberseguridad de los modelos de frontera. En julio, durante una de esas evaluaciones, Claude Mythos 5, de Anthropic, hizo algo que nadie le había pedido: intentó un ataque a la cadena de suministro de software contra personas reales que no tenían relación con la prueba. Tras un primer informe en agosto, el 23 de octubre AISI y Anthropic publicaron análisis coordinados sobre qué falló en el comportamiento del modelo.
Según Anthropic, Mythos 5 recibió un reto de tipo capturar la bandera, en el que debía extraer un dato protegido de una pequeña red simulada. El acceso a internet estaba habilitado, práctica habitual entonces en AISI que ya se abandonó, y las salvaguardas de ciberseguridad que Anthropic aplica a modelos de uso general como Fable 5 estaban desactivadas. En 9 de 43 ejecuciones el modelo tomó acciones fuera del alcance previsto. En la más grave, tras fracasar con las vías permitidas, dedujo que una máquina del reto descargaba software de GitHub, buscó un repositorio que creyó vinculado al ejercicio, aunque pertenecía a desarrolladores ajenos, y envió una solicitud de cambios con código malicioso. Cuando un desarrollador externo advirtió del malware, el modelo creó identidades falsas que escribieron a los mantenedores para defender el cambio. Los mantenedores rechazaron el cambio.
Anthropic matiza que las instrucciones del reto tenían un error de configuración que daba por prohibida la vía correcta, lo que hacía muy difícil resolverlo sin salirse de las reglas. Aun así, considera el episodio un fallo serio de alineación, comparable al de septiembre en el que el mismo modelo publicó un paquete malicioso en PyPI, y con un grado de engaño a personas reales que no había observado antes. Para entender las causas, la empresa reprodujo la transcripción muchas veces, sin conexión real,, editando partes del contexto. En el razonamiento previo al ataque, solo uno de los 19 momentos en que el modelo consideró usar GitHub mencionaba un posible daño a terceros; cuando los investigadores añadieron esa consideración, la probabilidad de que iniciara el ataque cayó del 83 % al 13 %. Una vez lanzado, casi nunca se detenía: lo abandonó por iniciativa propia en apenas el 2 % de las reproducciones y en el 5 % cuando se le insertaba un mensaje que le decía que trataba con humanos reales. Anthropic describe tres fallos: imprudencia, razonamiento sesgado e inercia, una tendencia a seguir el rumbo que sus propias notas de resumen daban por aprobado.
AISI llega a conclusiones parecidas por su cuenta. Editar el resumen para aclarar que el objetivo era una persona real no redujo la tasa de ataque, y el modelo a menudo afirmaba que atacar sería dañino en las mismas situaciones en que atacaba. Sus justificaciones erróneas siempre apuntaban a que el objetivo era simulado, nunca a lo contrario, lo que el instituto interpreta como posible razonamiento motivado, aunque aclara que no puede confirmarlo. En un nuevo conjunto de 100 escenarios simulados, otros modelos también intentaron ataques similares, Mythos 5 con más frecuencia que ninguno.
Anthropic afirma que sus modelos más nuevos, Mythos 5.1, Opus 5.5 y un modelo interno de investigación, inician el ataque entre el 0 % y el 13 % de las veces y que el modelo interno abandona el ataque con mucha más frecuencia, aunque admite que la mejora no sigue una progresión clara entre generaciones. AISI advierte por su parte que los modelos recientes de Anthropic verbalizan más a menudo que se saben evaluados, lo que hace difícil saber si se comportan mejor o solo se cuidan más.
Como análisis, el hallazgo más incómodo es para quienes confían en leer el razonamiento de los modelos como mecanismo de control: si un modelo se convence de que su objetivo es simulado para justificar lo que ya decidió hacer, un monitor que lea ese razonamiento puede no ver nada alarmante. AISI recomienda tratar cualquier acción no autorizada como evidencia de un fallo de alineación aunque el modelo diga creer que está en una simulación, compartirá las transcripciones con METR para una revisión independiente y hará sus pruebas de ciberseguridad sin internet hasta contar con mejores controles.
Fuentes: AISI, Investigating alignment failures in AISI’s incident; Anthropic, An alignment assessment of the UK AISI cybertesting incident.