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Un fallo eléctrico en una zona de Google Cloud en Londres deja sin servicio decenas de productos y afecta a bancos y tribunales británicos

Google atribuyó la caída de la zona europe-west2-b a un evento eléctrico ya mitigado y dijo estar priorizando la recuperación de las cargas existentes, mientras los clientes aún no podían crear recursos nuevos.

Google Cloudnubecaídas de servicioresilienciaReino Unido

Vista aérea al atardecer de un centro de datos de Google en Council Bluffs, Iowa, con equipos de refrigeración junto a la nave principal
Foto: Chad Davis (CC BY 2.0)

Un evento eléctrico en una de las zonas de la región europe-west2 de Google Cloud, con sede en Londres, dejó fuera de servicio a primera hora del martes un amplio conjunto de productos de la plataforma y provocó fallos en cadena en servicios de clientes británicos. Según el panel de estado de Google, la zona europe-west2-b quedó sin servicio y el resto de la región sufrió errores elevados e interrupciones intermitentes de red. En su última actualización, la empresa indicó que el problema eléctrico ya estaba mitigado, que los servicios empezaban a recuperarse y que estaba priorizando las cargas de trabajo existentes, aunque los clientes todavía podían no ser capaces de crear recursos nuevos. Google estimó de forma tentativa que la recuperación completa de esas cargas llegaría poco después y no había dado el incidente por cerrado.

La lista de productos afectados es larga y abarca casi todas las capas de la nube. Incluye Compute Engine, Persistent Disk y Google Kubernetes Engine en cómputo y almacenamiento en bloque; Cloud Storage, Filestore y NetApp Volumes en archivos y objetos; Cloud SQL, AlloyDB, Spanner, Bigtable y Firestore en bases de datos; BigQuery, Dataflow, Dataproc y Pub/Sub en análisis y mensajería; y servicios de red como Cloud Load Balancing, Cloud NAT y la propia VPC. En total, el incidente enumera 38 productos. Como solución provisional, Google recomendó a los clientes afectados que, si podían, trasladaran sus cargas a otra zona o región.

Las consecuencias se notaron fuera del sector tecnológico. El servicio de tribunales de Inglaterra y Gales, HM Courts and Tribunals Service, informó de una incidencia en su Cloud Video Platform, usada en algunas audiencias remotas, y pidió a quienes no pudieran conectarse que contactaran con el juzgado de su caso. La BBC vinculó ese problema con la caída de Google y recogió fallos reportados por clientes del banco digital Revolut, de Halifax y de las empresas de mensajería DPD y Royal Mail, además de recordar que europe-west2 es la única región de Google Cloud en Reino Unido.

Desde el punto de vista técnico, el incidente pone a prueba la promesa central del diseño por zonas. Una región de nube se divide en zonas con alimentación, refrigeración y red independientes precisamente para que la falla física de una no arrastre a las demás. Google describe aquí una caída confinada a europe-west2-b, pero también errores en el resto de la región; en nuestra lectura, eso sugiere que algunos servicios regionales dependían de componentes alojados en la zona caída. Google no ha publicado todavía un análisis de causa raíz que lo confirme o lo descarte. Para los clientes, la lección habitual se repite: las aplicaciones desplegadas en una sola zona quedaron expuestas por completo, y las que dependen de una sola región tenían pocas opciones cuando la región entera se degradó.

El episodio coincide casi exactamente con el aniversario de la gran interrupción de Amazon Web Services en su región us-east-1, en el norte de Virginia, ocurrida el 19 y 20 de octubre de 2025. Según el resumen posterior de AWS, aquella falla se originó en un defecto latente del sistema automatizado de gestión de DNS de DynamoDB y se extendió a otros servicios que dependían de él. En nuestro análisis, ambos casos ilustran un mismo punto: la concentración de bancos, servicios públicos y comercio en unas pocas regiones de nube convierte un fallo local, eléctrico o de software, en un problema económico de alcance nacional.

Lo próximo es el informe de incidente que Google suele publicar tras las interrupciones importantes, donde debería explicar qué falló en el suministro eléctrico de la zona, por qué el impacto se extendió al resto de la región y qué cambios aplicará.

Fuentes