OpenAI lanza Terra, un modelo más rápido y barato para manejar la computadora
El nuevo modelo ya está disponible en ChatGPT Work, Codex y la API. Promete hacer tareas de oficina en pantalla más rápido, a mitad de precio que su antecesor y con menos errores.

OpenAI presentó el 26 de octubre GPT-6.1 Terra, un modelo pensado para usar la computadora como lo haría una persona. Puede leer lo que aparece en pantalla, moverse entre aplicaciones y redactar textos. Ya está disponible para los usuarios de los planes Plus, Pro, Enterprise y Edu en ChatGPT Work y en Codex, la herramienta de programación de la empresa. Los desarrolladores pueden usarlo desde la API, la vía para integrarlo en sus propios programas.
La apuesta principal es el precio. Según OpenAI, el uso por API cuesta la mitad que con GPT-5.6 Terra, su antecesor, y que con GPT-6.1 Sol. La tarifa es de 1 dólar por millón de tokens de entrada y 5 dólares por millón de salida. Los tokens son los fragmentos de texto con los que el modelo mide lo que lee y lo que escribe. En ChatGPT Work y Codex, la misma cuota de uso alcanza para más tareas.
OpenAI lo dirige a trabajos de oficina que llenan la jornada. Entre sus ejemplos están redactar propuestas, interpretar planos técnicos, completar formularios y editar videos. También menciona leer facturas y pasar sus datos a un programa de contabilidad, una tarea repetitiva que ahora resulta más barata de automatizar. Para la programación más compleja, la empresa recomienda seguir usando GPT-6.1 Sol o GPT-6 Astra.
Las cifras de rendimiento son de la propia OpenAI. En Agents’ Last Exam, una prueba de tareas profesionales con programas reales, Terra supera en 15 puntos a su antecesor con un esfuerzo de razonamiento medio. Lo hace a cerca de un tercio del costo. Según la empresa, iguala a GPT-6 Astra con una décima parte del precio por token y termina las tareas más de tres veces más rápido que Astra y Sol.
La empresa también destaca una mejora en la exactitud. En su prueba interna de preguntas diseñadas para provocar errores, la tasa de fallos bajó del 53,6 % al 16,7 % con poco razonamiento. Con el máximo esfuerzo cayó al 4,3 %, cerca de sus modelos más potentes. En programación desde la terminal, Terminal-Bench 4.0 muestra que resuelve el 50,3 % de las tareas, frente al 21,5 % de su antecesor.
En seguridad, OpenAI informa que Terra alcanza el nivel crítico en ciberseguridad de su Marco de Preparación. Ese marco es el sistema interno con el que la empresa clasifica cuánto riesgo supone cada modelo. Por eso mantiene las protecciones que ya aplicaba a GPT-6 Astra. La empresa añade que el modelo resiste mejor la inyección de instrucciones, el truco de esconder órdenes maliciosas en una página o un documento.
Greg Brockman, presidente de OpenAI, resumió el lanzamiento en X. Escribió que el uso de la computadora con Terra cruzó un umbral cualitativo en el que se siente más rápido que lo que él puede hacer sin ayuda. Es una impresión personal, no una medición, pero refleja hacia dónde empuja la empresa a sus clientes.
Como análisis, la novedad no es tanto un salto de inteligencia como un cambio de costo. Si un modelo puede manejar programas de oficina a una fracción del precio anterior, automatizar tareas administrativas deja de ser un experimento caro. Falta que evaluaciones independientes confirmen las cifras de OpenAI. También habrá que ver cómo se comporta Terra fuera de las pruebas, donde los errores en pantalla tienen consecuencias reales.