EE. UU. propone prohibir la inversión en desarrolladores de IA de China y otros países rivales y amplía sus controles a biotecnología e hipersónicos
El Departamento del Tesoro publicó el borrador de reglamento de la ley COINS, que endurece el programa de control de inversiones salientes, añade a Cuba, Irán, Corea del Norte, Rusia y la Venezuela de Maduro y abre comentarios hasta el 7 de diciembre.
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Desde enero de 2025, Estados Unidos limita ciertas inversiones de sus ciudadanos y empresas en compañías tecnológicas chinas. El programa, conocido como control de inversiones salientes, nació de una orden ejecutiva de agosto de 2023 y de un reglamento del Departamento del Tesoro de octubre de 2024, y se aplicaba a tres sectores: semiconductores y microelectrónica, tecnologías cuánticas e inteligencia artificial. En diciembre de 2025 el Congreso convirtió ese esquema en ley con la COINS Act, incluida en la ley de autorización de defensa nacional del año fiscal 2026, y le encargó al Tesoro reglamentarla. El 22 de octubre el Tesoro publicó el borrador.
La propuesta mantiene la lógica del programa vigente, que no crea un sistema de revisión previa caso por caso, sino que obliga a cada inversionista estadounidense a determinar si una operación está prohibida, si debe notificarse o si queda fuera. Lo que cambia es el alcance. La lista de países de interés pasa de China, incluidos Hong Kong y Macao, a sumar a Cuba, Irán, Corea del Norte, Rusia y la Venezuela «bajo el régimen de Nicolás Maduro Moros», como dice la ley. Sobre este último punto, el Tesoro aclara en sus preguntas frecuentes que ese régimen ya no existe, que Estados Unidos reconoció a Delcy Rodríguez como jefa de Estado el 5 de marzo de 2026 y que, por tanto, Venezuela no cumple hoy la definición, aunque pide a los inversionistas revisar con cuidado sus operaciones con entidades venezolanas.
Los sectores también crecen. A los cinco que fija la ley, que añade computación de alto rendimiento y sistemas hipersónicos, el secretario del Tesoro sumó la biotecnología, con prohibiciones que alcanzan interfaces cerebro-computadora, equipos de biomanufactura, herramientas de bioinformática y sistemas de descubrimiento científico automatizado. En inteligencia artificial, que el borrador llama sistemas de superinteligencia por una orden ejecutiva de septiembre que obliga a las agencias a usar ese término, el cambio es tajante: hoy algunas inversiones en este campo solo deben notificarse, y la propuesta prohibiría invertir en cualquier entidad de un país de interés que desarrolle estos sistemas. En semiconductores, la prohibición se extiende a circuitos endurecidos contra radiación, circuitos fotónicos y memoria de alto ancho de banda; en cuántica, al desarrollo de algoritmos y aplicaciones, y en supercómputo se añade la obligación de notificar inversiones en interconexiones de gran ancho de banda y baja latencia.
Las operaciones cubiertas incluyen compras de participaciones, deuda convertible, empresas conjuntas, inversiones nuevas y ciertos aportes como socio limitado en fondos extranjeros. Quedan exceptuadas, entre otras, las acciones que cotizan en bolsa, los fondos indexados y cotizados, los aportes a fondos de hasta 2 millones de dólares y, solo para la obligación de notificar, las operaciones que en un año no superen los 50.000 dólares. Las notificaciones deberían presentarse dentro de los 30 días posteriores a cerrar la operación. El Tesoro no publicará una lista de empresas afectadas, pero ofrecerá un mecanismo para pedir una opinión no vinculante sobre operaciones concretas. Las infracciones podrían recibir las multas civiles máximas que permite la ley de poderes económicos de emergencia, y el Tesoro podría obligar a deshacer inversiones prohibidas.
«Las regulaciones propuestas fortalecerían el programa existente para evitar que nuestros adversarios usen la inversión estadounidense para desarrollar tecnologías críticas», afirmó el secretario Scott Bessent en el comunicado. El periodo de comentarios públicos cierra el 7 de diciembre de 2026, y la norma solo entrará en vigor cuando se publique el reglamento definitivo, que fijará la fecha.
Como análisis, el cambio más relevante para la industria de la IA es el paso de notificar a prohibir: con la regla actual, un fondo estadounidense todavía puede invertir en ciertas empresas chinas de modelos si informa al Tesoro, y con la propuesta esa puerta se cerraría para cualquier desarrollador de estos sistemas. Para América Latina el texto tiene una lectura propia, porque incluye a Cuba y deja a Venezuela en una zona que dependerá de cómo se interprete la definición en la versión final.
Fuentes
- U.S. Department of the Treasury: Treasury Issues Proposed Rule to Implement Comprehensive Outbound Investment National Security Acthome.treasury.gov
- U.S. Department of the Treasury: Fact Sheet and FAQs, COINS Act NPRMhome.treasury.gov
- U.S. Department of the Treasury: Outbound Investment Security Programhome.treasury.gov